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Inglaterra y el misterio de Devon


La península suroeste de las Islas Británicas abarca desde el océano Atlántico hasta las suaves colinas de Wiltshire, los acantilados y pueblecitos encantados de Cornwell, todos lugares que para cualquier viajero pueden tener un gran atractivo.


En esta zona del sur de Inglaterra existen grandes casas históricas. Las Tierras Altas de Exmoor y Dartmoor, la famosa leyenda del Rey Arturo, los baños termales romanos de Bath o los misterios de antaño de las construcciones megalíticas.

Cornwell se halla al suroeste y es uno de los lugares más despoblados. Se distingue entre otros por sus playas, sus altos acantilados y sus puertos. A cincuenta kilómetros hacia el oeste, las islas Scilly, que son cientos, pero tan sólo cinco no están habitadas.

En el este, encontramos el condado de Dorset, que posee zonas declaradas “de especial belleza natural.” La capital se llama Dorchester y fue creada por los romanos, además de ser la cuna del escritor Thomas Hardy
En el norte, en el límite con el condado de Somerset, un lugar lleno de ríos, bosques y casas rústicas.

La leyenda de Camelot

Allí mismo podemos visitar el Parque Nacional de Exmoor, como así también la Catedral de Wells. El condado es atravesado por montañas de piedra caliza, pero su más importante atractivo es el cañón Cheddar
Aquí mismo también se encuentra Cadbury y sobre una colina, en lo más alto, un monumental castillo.
Cuenta la leyenda que Cadbury es Camelot, la principal ciudad del reino del Rey Arturo y los miembros de la mesa redonda. Un lugar lleno de misterio, valor, honor y magia, de historias del Santo Grial, y de brujos, cuyo paradero nunca fue aclarado.

Las piedras colgantes

Wiltshire es un excelente lugar para ir en busca de restos prehistóricos. 
Archiconocido es Stonehenge, que viene de una conjunción de palabras, stone que significa piedra y henge que deriva de la palabra hanging que significa suspender, algo así como “piedras suspendidas.”

La ciudad de Salisbury posee la catedral con la aguja más alta de toda Inglaterra, con ciento veintitrés metros de altura.

Avon posee una de las grandes capitales de la región, Bath, conocida por su abadía, por sus baños romanos y por ser una de las ciudades más exquisitas del condado.

Bristol nos sorprende con su catedral, la iglesia de Saint Mary Redcliffe y el puente colgante de Clifton, que atraviesa el hermoso río Avon Gorge.


Devon y el misterio

Si viajamos hacia el suroeste, en el condado de Devon, al Parque Nacional de Dartmoor es conveniente que le hagamos una larga visita. 
Es la zona no cultivada más extensa de toda Inglaterra. Un terreno poblado de brezos de casi mil kilómetros, lleno de ríos, enormes picos de granito y valles, además de ovejas y caballos salvajes. 
Los colores preponderantes son el violeta del brezo y el dorado de la aulaga. 
En Darmoor, no podemos perdernos los monumentos prehistóricos de la época neolítica.

Son los paisajes que inspiraron a Sir Arthur Conan Doyle o a Agatha Christie, que solía pasar sus veranos en una casa a orillas del río y donde escribió muchas de sus obras. 

También se pueden visitar casas históricas como la de Sir Francis Drake, que fue un protegido de la Reina Isabel I de Inglaterra y gran adversario de Felipe II de España.

Exeter es la capital de un condado del mismo nombre y su historia quedó grabada en sus murallas romanas, en sus pasadizos subterráneos, en una hermosa catedral y en especial el primer ayuntamiento del reino. Aunque este lugar es conocido además por un terrible enigma que aún no tiene solución.

El 8 de febrero de 1855, los pobladores de cinco localidades pertenecientes al sur de Devon se levantaron comprobando que había caído una fuerte nevada. En la nieve, unas extrañas pisadas, como si de diminutas pezuñas se tratasen. Las huellas estaban diseminadas por cientos de kilómetros, pero lo más raro es que trazaban una línea recta, como si el ser dueño de ellas solo tuviese una pata.

Los caminos a través de los campos estaban llenos de ellas, subían por paredes y tejados, cruzaban riachos, y atravesaban puertas que habían estado cerradas durante toda la noche.
El terror se hizo con los habitantes y nombraron a este suceso ‘las huellas del demonio.’ Desde ese día, son escasos los valientes que se aventuran a salir, cuando cae la noche.

Sin duda, un recorrido peculiar por el Reino Unido, recogido por Carlos Cala Barroso en el programa Milenio3 de la Cadena Ser del 3 de marzo de 2003. 


Imagen: Pinterest: Rylea Norton by grah44 on Flickr.com




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